Vélez-Málaga
Historia de Vélez-Málaga
HISTORIA DE LA AXARQUIAVÉLEZ-MÁLAGA
M. Javier G. G.
7/12/202516 min read


La Historia de Vélez-Málaga: Un Viaje a Través del Tiempo en la Capital de la Axarquía.
Vélez-Málaga se erige como el corazón geográfico, histórico y cultural de la comarca de la Axarquía malagueña, una posición que ha mantenido a lo largo de milenios. Su ubicación estratégica, a escasos kilómetros de la costa y en la desembocadura del río Vélez, ha sido un factor determinante en su evolución. La ciudad es una perfecta combinación de la cultura de los pueblos del interior de la Axarquía y el dinamismo de los enclaves costeros, ofreciendo un rico patrimonio monumental y 25 kilómetros de franja litoral. Su historia es un crisol de civilizaciones, desde los primeros asentamientos prehistóricos hasta su consolidación como un centro económico moderno.
I. Orígenes Remotos: De la Prehistoria a las Primeras Civilizaciones.
Evidencias de asentamientos prehistóricos
El término municipal de Vélez-Málaga y su entorno presentan vestigios de ocupación humana que se remontan a la prehistoria. La región ha sido un lugar atractivo para el asentamiento humano a lo largo de milenios, lo cual se evidencia en la superposición y continuidad de la ocupación humana. La presencia de recursos naturales clave, como la desembocadura del río Vélez , la fertilidad de la tierra y la proximidad a la costa, probablemente actuaron como imanes para las poblaciones en diferentes épocas. Esta continuidad no es solo una secuencia de hechos, sino un patrón persistente: la geografía no solo define un lugar, sino que moldea su historia a través de la atracción constante para el asentamiento y el desarrollo.
Aunque el "Complejo Eremítico Mozárabe de Valle-Niza" es mencionado en algunas fuentes como de época prehistórica 1 , su nombre y otras referencias lo asocian más directamente con el periodo mozárabe, es decir, medieval cristiano. 2 Esta aparente contradicción podría indicar que el sitio ha tenido ocupaciones en diferentes periodos, o que la referencia a la prehistoria alude a hallazgos más generales en la zona de Valle-Niza, no al complejo eremítico en sí mismo. Otros yacimientos en la provincia de Málaga, cercanos a la Axarquía, como la Cueva de Nerja o la Cueva de Ardales, muestran la riqueza del Paleolítico superior en la región 3 , con evidencia de neandertales y prácticas funerarias que datan de hace cuarenta y tres mil años.
La llegada fenicia: El yacimiento de Los Toscanos
A mediados del siglo VIII a.C., la desembocadura del río Vélez se convirtió en un punto neurálgico con la fundación del yacimiento fenicio de Los Toscanos. Este asentamiento, que no alcanzaría la categoría de ciudad hasta el siglo II a.C. , fue una de las primeras colonias fenicias documentadas en el sur de la Península Ibérica. Funcionó como un importante núcleo portuario y comercial, con un almacén de doble altura y una zona industrial dedicada a la metalurgia del cobre y el hierro, lo que indica una economía próspera y organizada. La población se estimaba entre 1000 y 1500 habitantes en su periodo más próspero (siglo VII a.C.), aunque fue abandonado alrededor del 550 a.C.. Las necrópolis asociadas, como Cerro del Mar y Jardín, complementan el conocimiento de esta civilización en la zona. La influencia fenicia se extendió también a aspectos culturales como la religión y el alfabeto, considerado su principal legado a la historia de Occidente.
La descripción de Los Toscanos como una "colonia fenicia" y "núcleo portuario principal para el comercio marítimo" , junto con su actividad metalúrgica , revela que Vélez-Málaga no era un lugar aislado, sino un nodo activo en una vasta red de comercio y colonización que se extendía por el Mediterráneo. La presencia del Instituto Arqueológico Alemán en las excavaciones durante más de veinte años subraya la importancia internacional del sitio para la arqueología. Esta conexión temprana con redes transculturales demuestra que la vocación comercial y de intercambio de la zona es un rasgo histórico profundo, no una característica reciente.
La presencia romana
Tras la fenicia, la ocupación romana en la cuenca del río Vélez fue significativa, aunque las fuentes históricas la "silencian" debido a la ausencia de grandes acontecimientos o núcleos urbanos de relevancia política. A pesar de ello, se desarrolló una incipiente agricultura y una importante industria de salazones y producción de garum, cuyas bases ya habían sentado los fenicios. Restos de villae romanas, termas y mosaicos en las afueras de la ciudad atestiguan esta presencia , y yacimientos como Cerro del Mar tuvieron continuidad en época púnica y romana hasta el siglo III d.C..
El hecho de que la ocupación romana fuera "importante" pero "prácticamente silenciada por las fuentes" sugiere que la relevancia de Vélez-Málaga en este periodo fue más de carácter económico y productivo que político o administrativo. La continuidad de la industria de salazones y garum , iniciada por los fenicios, indica una explotación eficiente de los recursos costeros y una integración en la economía romana a través de la producción de bienes de consumo. Esto muestra que la base económica de la región, ligada a la agricultura y los productos del mar, tiene raíces profundas y ha sido un motor constante de desarrollo, adaptándose a las necesidades de las potencias dominantes.
II. El Legado Visigodo y el Esplendor de Al-Ándalus.
Breve mención de la influencia visigoda y la transición.
as manifestaciones artísticas visigodas en la península ibérica se desarrollan plenamente a partir del siglo VII, caracterizadas por una arquitectura de sillería, arcos de herradura y espacios compartimentados en templos. Aunque los materiales de investigación no proporcionan detalles específicos de yacimientos visigodos en Vélez-Málaga, sí mencionan que la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, construida sobre una mezquita, fue originalmente un obispado visigodo. Esto sugiere una presencia cristiana organizada en la zona durante este periodo.
La escasez de menciones directas a yacimientos visigodos específicos en Vélez-Málaga dentro de los documentos proporcionados, a pesar de descripciones generales de la arquitectura visigoda y la mención de un "obispado visigodo" , es un aspecto a considerar. Esto podría indicar que, o bien la presencia visigoda en la zona fue menos monumental o duradera que en otras regiones, o que los restos arqueológicos son más difíciles de identificar o no han sido tan extensamente documentados en las fuentes. Es posible que la superposición de construcciones posteriores, especialmente durante el periodo musulmán y la Reconquista, haya borrado gran parte de la huella visigoda. Este factor resalta un desafío en la reconstrucción histórica basada en el registro material.
Vélez-Málaga bajo dominio musulmán: "Ballix-Malaca.
El periodo musulmán marcó un punto de inflexión, dando a la ciudad su nombre, "Ballix-Malaca" (Fortaleza de Málaga), y consolidándola como la capital de la Axarquía, conocida como al-Sarq (el Oriente) en la cora de Rayya. La fortaleza árabe y sus murallas, que datan del siglo XIII (aunque algunos las sitúan en el siglo VIII), se convirtieron en el símbolo de la ciudad, presidiendo el núcleo urbano morisco. El urbanismo de este periodo se caracteriza por el "barrio viejo" o "La Villa", delimitado por las murallas árabes, con puertas como la Puerta Real y la de Antequera. La ciudad era próspera, con una alcazaba preeminente, una amplia medina y dos arrabales.
El cambio de nombre a "Ballix-Malaca" y su establecimiento como "capital de la Axarquía" no es solo un dato cronológico, sino una indicación de que el periodo musulmán fue fundamental en la configuración de la identidad y el rol regional de Vélez-Málaga. La descripción de una ciudad "próspera" con una "alcazaba preeminente" y una "amplia medina" sugiere un desarrollo urbano y administrativo significativo que sentó las bases para su importancia futura. Esto demuestra que la estructura de poder y la centralidad de Vélez-Málaga en la Axarquía son un legado directo de esta época, más allá de los cambios de gobernantes.
Aportaciones culturales y arquitectónicas del periodo andalusí.
La huella de Al-Ándalus sigue muy presente en la arquitectura, el urbanismo y las costumbres de muchos pueblos malagueños, incluida Vélez-Málaga. Aunque muchas mezquitas fueron transformadas, se conservan restos de alminares convertidos en campanarios, como el de la Iglesia de Santa María la Mayor de la Encarnación o el Convento de San Francisco. La existencia de un mihrab bien conservado en una casa habitada tras la Reconquista es un testimonio directo de la vida religiosa musulmana y de la adaptación cultural post-conquista.
La transformación de mezquitas en iglesias y la conservación de elementos como el mihrab no son meros actos de conversión, sino ejemplos de cómo la cultura dominante absorbía y adaptaba las estructuras preexistentes. El hecho de que el mihrab se conservara en una casa habitada sugiere una convivencia o una gradual asimilación cultural, donde elementos islámicos se integraban en el nuevo tejido urbano y social. Esto revela una continuidad cultural subyacente, donde el pasado no fue completamente borrado, sino reconfigurado, dejando una "huella" profunda en la identidad de la ciudad.
III. La Reconquista y la Configuración Cristiana de la Ciudad.
La Toma de Vélez-Málaga (1487).
La conquista de Vélez-Málaga por los Reyes Católicos fue un evento crucial en la fase final de la Guerra de Granada. Tuvo lugar entre el 17 y el 27 de abril de 1487, culminando con la rendición de la ciudad el 3 de mayo de 1487, según cronistas árabes, o el 27 de abril según los castellanos. La toma fue estratégica, con la participación directa del Rey Fernando en una escaramuza, un hecho que se magnificó y que influyó en el diseño del escudo de armas de la ciudad, otorgado por la Reina Isabel en 1499. La caída de Vélez-Málaga allanó el camino para la posterior conquista de Málaga y la rendición de todas las villas de la comarca.
La descripción de la participación directa del Rey Fernando y la posterior inclusión de este evento en el escudo de armas de la ciudad eleva la toma de Vélez-Málaga de un simple evento militar a un hito de gran importancia simbólica para la Reconquista. No solo fue una victoria territorial, sino un acto que reforzó la narrativa de valentía real y legitimó la nueva autoridad. La conexión con la caída de Málaga y la Axarquía demuestra que Vélez-Málaga era una pieza clave en la estrategia general de los Reyes Católicos para unificar el territorio, lo que indica que su conquista fue un catalizador para el colapso del reino nazarí.
Transformación urbana y religiosa.
Tras la conquista, la ciudad experimentó una profunda reforma urbana y religiosa. Las antiguas mezquitas fueron convertidas en iglesias cristianas, como la Iglesia de Santa María de la Encarnación (construida sobre la mezquita aljama en el siglo XV) y la Iglesia de San Juan Bautista (construida en 1487 sobre otra mezquita, modificada en el siglo XIX). Se levantaron nuevos barrios fuera del recinto amurallado, como San Juan, Pozo del Rey y San Sebastián (nombrado en honor al patrón de los soldados tras la escaramuza del rey Fernando). La construcción de conventos (San Francisco, Nuestra Señora de Gracia, San José de la Soledad) y palacios, como el hermoso Palacio de los Marqueses de Beniel (siglo XVII), redefinió la morfología urbana, dando lugar a la "ciudad conventual".
La conversión sistemática de mezquitas en iglesias y la construcción de nuevos barrios y edificios religiosos no fue una mera sustitución, sino una estrategia deliberada para imponer el nuevo orden cristiano y castellano. La emergencia de la "ciudad conventual" demuestra el profundo impacto de las órdenes religiosas en la planificación urbana y la vida social. Esto revela que el urbanismo de Vélez-Málaga post-Reconquista es un testimonio tangible de la voluntad de los Reyes Católicos de consolidar su dominio y transformar la identidad de la ciudad, utilizando la arquitectura como herramienta de control y legitimación.
El origen del escudo de la ciudad.
El escudo de armas de Vélez-Málaga, otorgado por la Reina Isabel en 1499, conmemora la escaramuza en la que el Rey Fernando se vio directamente involucrado durante la conquista. Representa al rey a caballo luchando contra los atacantes moros, con un joven (Nuño del Águila) caído por una flecha.
El escudo de armas no es solo un símbolo; es una narrativa visual que perpetúa un evento fundacional. La decisión de los Reyes Católicos de otorgar un escudo que representa un momento de heroísmo real y sacrificio subraya la importancia de la historia oficial en la construcción de la identidad de la ciudad. Esto demuestra que la memoria histórica, incluso si se embellece o se enfoca en ciertos aspectos, juega un papel crucial en la auto-percepción de una comunidad y en la forma en que se presenta al mundo, conectando el pasado heroico con el presente institucional.
IV. La Edad Moderna: Desafíos, Crecimiento y Conflictos.
Desarrollo urbano en los siglos XVI-XVIII.
La Edad Moderna trajo consigo un nuevo concepto de ciudad, con la ordenación de plazas públicas y la construcción de edificios civiles y religiosos. El Palacio de Beniel, construido entre 1610 y 1616, es un ejemplo destacado de la arquitectura civil del siglo XVII. Se desarrollaron hospitales como Los Lazarinos y San Marcos , y la ciudad se conformó en torno a iglesias y conventos, creando calles pintorescas. El siglo XVIII fue un periodo de crecimiento, con mejoras en la infraestructura y la introducción de ideas ilustradas a través de la Sociedad Económica de Amigos del País.
La descripción del desarrollo urbano en la Edad Moderna, con la creación de "plazas públicas y nuevos edificios civiles y religiosos" y la conformación de una "ciudad conventual" , indica un proceso de consolidación de la identidad cristiana y castellana de Vélez-Málaga. No es solo un crecimiento físico, sino una reestructuración planificada del espacio para reflejar el nuevo orden social y religioso. La mención del Palacio de Beniel como "uno de los mejores ejemplos de la arquitectura civil" demuestra una inversión significativa y un florecimiento cultural y arquitectónico, lo cual indica que la ciudad se estaba estableciendo como un centro de poder y prestigio en la región.
Retos demográficos y económicos.
El siglo XVII fue un periodo de disminución demográfica debido a epidemias y guerras , reflejando las dificultades generales que afectaron a España. A pesar de esto, la región mantenía una base agrícola sólida, con cultivos de vid, cítricos, cereales, hortalizas y caña de azúcar, exportados al norte de Europa desde Torre del Mar. Las incursiones de piratas turcos y berberiscos fueron una amenaza constante en la costa, lo que llevó a la construcción de torres vigías y al establecimiento temporal de la Capitanía General de la Costa en Vélez.
La coexistencia de una base agrícola robusta con la "disminución de la población debido a las epidemias y guerras" y las "incursiones de los piratas" muestra una dualidad en la Edad Moderna. Si bien la ciudad mantenía una capacidad productiva que le permitía exportar, también estaba expuesta a factores externos incontrolables que afectaban su demografía y seguridad. Esto demuestra que la prosperidad de Vélez-Málaga estaba intrínsecamente ligada tanto a su capacidad de explotación de recursos internos como a su vulnerabilidad frente a las dinámicas geopolíticas y sanitarias de la época, un patrón que se repite en muchas ciudades costeras.
La Batalla de Vélez-Málaga (1704) y su impacto.
Durante la Guerra de Sucesión Española, Vélez-Málaga fue escenario de la mayor batalla naval del conflicto, el 24 de agosto de 1704, frente a sus costas. Una flota franco-española se enfrentó a una anglo-holandesa, resultando en un combate masivo con más de 4,500 muertes y sin un vencedor claro.
La Batalla de Vélez-Málaga no fue un conflicto local; fue el "mayor combate naval de la Guerra de Sucesión Española". Este hecho eleva la importancia de la ciudad a un nivel internacional, demostrando que su ubicación costera la hacía un punto estratégico en las disputas de poder europeas. Esto indica que Vélez-Málaga no solo era un centro regional, sino un actor, o al menos un escenario, en los grandes dramas geopolíticos de la época, lo que añade una capa de complejidad a su historia local.
V. Vélez-Málaga en la Edad Contemporánea: Modernización y Proyección Actual.
Evolución demográfica y urbanística en los siglos XIX y XX.
La ciudad ha experimentado una evolución demográfica constante hasta 2021. En el siglo XIX, se introdujo el tranvía (1881) y se inició la electrificación (1897). El municipio creció al incorporar Chilches en 1877. En el siglo XX, el desarrollo urbanístico se ha combinado con el crecimiento empresarial, atrayendo flujos laborales desde Málaga.
La adopción del tranvía y la electrificación en el siglo XIX son indicadores de que Vélez-Málaga no solo crecía, sino que se modernizaba e integraba en las nuevas tendencias tecnológicas de la época. La expansión de su término municipal al incorporar Chilches y el "desarrollo empresarial" que atrae "flujos laborales desde Málaga" en el siglo XX, demuestran una capacidad de crecimiento y una función de polo de atracción. Esto revela que la ciudad ha sabido adaptarse a los cambios económicos y tecnológicos, manteniendo su dinamismo y su relevancia regional en la era contemporánea.
Desarrollo económico: Auge de los cultivos subtropicales, sector logístico e industrial.
La agricultura sigue siendo un pilar fundamental, con un auge significativo de los cultivos subtropicales como el aguacate (del cual Vélez-Málaga es el primer productor de España), mango y chirimoya. La ciudad está desarrollando un ambicioso sector logístico e industrial de casi 75,000 metros cuadrados junto a la A-7, con una inversión de 13 millones de euros, buscando satisfacer la demanda de suelos productivos y atraer a grandes instalaciones logísticas.
El paso de cultivos tradicionales a la especialización en "cultivos a gran escala de árboles subtropicales" y la ambiciosa inversión en un "sector logístico e industrial" muestran una estrategia de diversificación económica. Esto va más allá de la simple mención de actividades; implica una visión de futuro y una adaptación proactiva a las demandas del mercado global. El hecho de ser el "primer productor de aguacate de España" y estar entre los municipios con más empresas inscritas en la Seguridad Social sugiere que esta diversificación ha sido exitosa, consolidando su liderazgo económico en la Axarquía y proyectándola como un centro de innovación agrícola y logística.
Consolidación como motor económico y administrativo de la Axarquía.
Vélez-Málaga mantiene su rol de capital de la Axarquía, siendo un referente en la comarca. Se sitúa entre los 10 municipios de la provincia que aglutinan el 80% de las empresas inscritas en la Seguridad Social, ocupando el cuarto lugar absoluto en Málaga. El Plan Estratégico de Vélez-Málaga busca reforzar su potencial y su papel decisivo en el desarrollo territorial, centrándose en el turismo y la agricultura como pilares.
La constante reafirmación de Vélez-Málaga como "capital de la Axarquía" a lo largo de los siglos, a pesar de los cambios económicos y políticos, es un tema recurrente. La capacidad de la ciudad para atraer empresas y desarrollar nuevos sectores como el logístico demuestra que su centralidad no es estática, sino dinámica y adaptativa. Esto revela que su rol de liderazgo se basa en una combinación de ventajas geográficas históricas y una continua capacidad de innovación y planificación estratégica para el futuro, asegurando su relevancia en el panorama provincial.
VI. Patrimonio Histórico y Figuras Ilustres.
El patrimonio de Vélez-Málaga es un reflejo tangible de su historia y cultura viva. La vasta lista de monumentos y yacimientos arqueológicos no es solo un inventario, sino una manifestación física de las múltiples capas históricas de la ciudad. La transformación de mezquitas en iglesias y la reutilización de estructuras como la fortaleza demuestran cómo el pasado se integra y se reinterpreta en el presente. La presencia de figuras ilustres como María Zambrano y Juan Breva conecta el patrimonio material con el legado intelectual y artístico, lo cual indica que la historia de Vélez-Málaga no es solo de eventos y edificios, sino también de las personas que la han habitado y enriquecido culturalmente.
Recorrido por los principales monumentos y yacimientos arqueológicos de la ciudad.
Vélez-Málaga cuenta con un extenso catálogo de sitios de interés histórico y arqueológico:
Fortaleza de Vélez-Málaga: Corona un cerro dominando el casco antiguo. Aunque parcialmente destruida por las tropas napoleónicas y usada como cantera, ha sido restaurada y ofrece magníficas vistas panorámicas. Fue un fuerte importante para el reino nazarí y cuartel general de los Reyes Católicos.
Murallas de la antigua Medina y Puerta Real: Restos de la muralla árabe demarcan el barrio viejo, La Villa, con la Puerta Real y la de Antequera aún en pie. La Puerta Real recibe su nombre por el paso de los Reyes Católicos.
Iglesias y Conventos:
Iglesia de Santa María la Mayor de la Encarnación: Construida a finales del siglo XV sobre la antigua mezquita aljama, conserva su alminar convertido en campanario. Alberga el Museo de la Semana Santa.
Iglesia de San Juan Bautista: También erigida sobre una mezquita en 1487, modificada en el siglo XIX. Su torre y cubiertas son mudéjares y la portada neoclásica.
Convento de San Francisco: Su campanario actual es parte de un antiguo alminar. Es un monumento de gran belleza.
Convento de las Carmelitas: Fundado en 1591, se encuentra frente al ayuntamiento.
Teatro del Carmen: Ubicado en el antiguo Convento de San José de la Soledad, cuya iglesia fue convertida en teatro en 1984.
Palacio de los Marqueses de Beniel: El edificio civil más importante de la ciudad, construido entre 1610 y 1616. Actualmente sede de la Fundación María Zambrano y la Universidad Internacional de la Axarquía.
Ermita de la Virgen de los Remedios: Situada en un promontorio, ofrece vistas panorámicas de 360 grados y alberga frescos del pintor Evaristo Guerra.
MVVEL – Museo de Vélez Málaga: Ubicado en el antiguo hospital de San Juan de Dios, con exposiciones permanentes y temporales.
Yacimientos Arqueológicos: Además de Los Toscanos, se destacan las necrópolis de Cerro Mar y Jardín.
Destacadas personalidades vinculadas a Vélez-Málaga.
La ciudad ha sido cuna o residencia de diversas figuras que han dejado una huella significativa:
María Zambrano: Importante ensayista y filósofa nacida en Vélez a principios del siglo XX, parte de la Generación del 36. Su legado se conserva en la Fundación María Zambrano en el Palacio de Beniel.
Juan Breva: Figura clave en el flamenco, conocido por su cante, inventor de los estilos Malagueñas y Verdiales. Nacido en Vélez en 1844, es recordado con una escultura en la Plaza del Carmen.
José Beltrán: Creador flamenco, influenciado por Juan Breva, con estilos como la Malagueña Caleta y Limonar.
Evaristo Guerra: Pintor que realizó frescos en la Ermita de la Virgen de los Remedios entre 1995 y 2007.
Fernando Ruiz Hierro: Exfutbolista, leyenda del Real Madrid, nacido en Vélez.
Francisco Montoro Fernández: Periodista e historiador local con doctorado en Historia.
Joaquín Lobato: Fundador de una fundación de Artes y Cultura en Vélez.
Juan Fernández Olmo: Escritor y conferencista, experto en flamenco de Vélez.
Conclusión.
Vélez-Málaga, capital de la Axarquía, es un palimpsesto histórico donde cada época ha dejado una huella indeleble. Desde los asentamientos prehistóricos y la vital colonia fenicia de Los Toscanos, pasando por la discreta pero económicamente activa presencia romana, hasta el esplendor de Ballix-Malaca como centro neurálgico de Al-Ándalus. La Reconquista de 1487 marcó una profunda transformación urbana y religiosa, que dio paso a una Edad Moderna de consolidación y desafíos, y a una Edad Contemporánea de modernización, diversificación económica y crecimiento.
A lo largo de su milenaria trayectoria, Vélez-Málaga ha demostrado una notable capacidad de adaptación y resiliencia, consolidando su posición como el motor económico, administrativo y cultural de la Axarquía. Su patrimonio, tangible e intangible, y sus figuras ilustres, son testimonio de una historia vibrante que sigue proyectándose hacia el futuro, manteniendo su esencia como un cruce de caminos de civilizaciones y culturas en el corazón de la Axarquía malagueña.
