Sayalonga

Resumen de la Historia de Sayalonga

HISTORIA DE LA AXARQUIASAYALONGA

M. Javier G. G.

7/19/20254 min read

Sayalonga, un pintoresco pueblo blanco enclavado en las onduladas colinas de la Axarquía malagueña, atesora una historia rica y singular que se refleja en sus calles empinadas, su arquitectura tradicional y sus monumentos únicos. Desde sus orígenes como una humilde alquería andalusí hasta su presente como la capital europea del níspero, su pasado está profundamente ligado a las grandes transformaciones de Andalucía y a su capacidad de adaptación agrícola.

Orígenes y Época Morisca: La Senda de la Seda.

Los orígenes de Sayalonga se remontan al período de Al-Ándalus. Su nombre, de clara resonancia latina y árabe, probablemente deriva de "Sayya longa", que se traduce como "túnica larga", una posible alusión a la forma alargada de la loma sobre la que se asienta el pueblo. Fundada como una alquería morisca, su vida y economía giraron durante siglos en torno a la agricultura.

Bajo el dominio musulmán, Sayalonga prosperó gracias al cultivo en terrazas o bancales, una técnica que optimizaba el uso del agua y del terreno montañoso. La producción de seda de alta calidad, aceite de oliva, higos y pasas era la base de su economía. El trazado urbano actual, con sus calles estrechas, laberínticas y adaptadas a la orografía, es la herencia más directa de esta época. En el corazón del pueblo se erigía una mezquita, sobre la cual se construiría más tarde la iglesia principal.

La Reconquista y la Rebelión de los Moriscos.

Con la caída de Vélez-Málaga en 1487, Sayalonga, junto con el resto de la Axarquía, fue incorporada a la Corona de Castilla. La población musulmana, ahora convertida en moriscos (cristianos nuevos), pudo inicialmente conservar sus tierras y algunas de sus costumbres.

Sin embargo, al igual que en los pueblos vecinos, la creciente presión de los nuevos gobernantes cristianos y las prohibiciones culturales y religiosas provocaron un profundo malestar. Este descontento estalló en la violenta Rebelión de los Moriscos (1568-1570). Sayalonga participó activamente en la contienda. Los rebeldes locales se unieron a los de Cómpeta y otros pueblos, haciéndose fuertes en el Peñón de Frigiliana. La derrota final de los moriscos en esta batalla supuso un punto de inflexión trágico. La práctica totalidad de la población morisca de Sayalonga fue expulsada del territorio, dejando el pueblo casi desierto y su economía paralizada.

Repoblación, Crisis y Monumentos Singulares.

El proceso de repoblación fue lento, llevado a cabo con familias de "cristianos viejos" procedentes del norte de la península. Sobre los cimientos de la antigua mezquita se erigió la Iglesia de Santa Catalina, de estilo mudéjar, cuyo campanario conserva la estructura del antiguo alminar.

Durante los siglos XVII y XVIII, la economía se fue recuperando, centrada de nuevo en la vid y el olivo. Sin embargo, el siglo XIX trajo consigo nuevas adversidades. La plaga de la filoxera, que arrasó los viñedos de toda la provincia a finales de siglo, supuso un golpe devastador para la economía local, basada en gran medida en la producción de vino y pasas. Esta crisis provocó un importante éxodo rural.

Es en este siglo cuando se construye una de las señas de identidad más enigmáticas de Sayalonga: su Cementerio Redondo. De diseño octogonal por fuera y circular por dentro, es uno de los pocos de su tipo en España. Su arquitectura, con nichos en forma de anfiteatro, lo convierte en un monumento funerario de gran valor histórico, declarado Bien de Interés Cultural.

La Revolución del Níspero: El Oro de Sayalonga

El siglo XX continuó siendo un período de dificultades económicas y despoblación. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo, la agricultura de Sayalonga experimentaría una transformación radical. Tras la crisis de la pasa, los agricultores buscaron cultivos alternativos que se adaptaran al clima subtropical de la Axarquía. El níspero, un árbol frutal originario de Asia, encontró en estas tierras las condiciones idóneas para su desarrollo.

Introducido en la zona en la década de 1970, su cultivo se expandió rápidamente, sustituyendo a los cultivos tradicionales y convirtiéndose en el motor económico indiscutible del municipio. La variedad "Algar", la más cultivada, es especialmente apreciada por su sabor dulce, su carnosidad y su temprana maduración.

En la actualidad, Sayalonga es el principal productor de nísperos de España y uno de los más importantes de Europa. La producción de esta fruta, a menudo denominada el "oro de Sayalonga", define el calendario y la vida del pueblo. La temporada de cosecha, que se concentra en los meses de abril y mayo, genera una intensa actividad económica y empleo en la región. La cooperativa local es el centro neurálgico donde se recoge, clasifica y distribuye la fruta a mercados nacionales e internacionales.

Para celebrar la importancia de su producto estrella, el pueblo celebra cada año, el primer domingo de mayo, el Día del Níspero, una Fiesta de Singularidad Turística Provincial. Durante esta jornada, se reparten miles de kilos de nísperos frescos y productos derivados como mermelada, licor o nísperos en almíbar, atrayendo a miles de visitantes y poniendo de manifiesto el profundo vínculo entre Sayalonga y su fruto más preciado. Esta especialización agrícola no solo revitalizó la economía local, sino que también otorgó al pueblo una identidad única y reconocida en toda Europa.