Frigiliana
Resumen de la historia de Frigiliana
HISTORIA DE LA AXARQUIAFRIGILIANA
M. Javier G. G.
7/19/20253 min read


Frigiliana, uno de los pueblos blancos más pintorescos de Andalucía, atesora una historia rica y compleja que se extiende por milenios. Su estratégica ubicación en las laderas de la Sierra de Almijara, con vistas al Mediterráneo, la convirtió en un lugar codiciado por diversas civilizaciones a lo largo de los siglos.
Orígenes y Antigüedad.
Los primeros vestigios de asentamientos humanos en la zona de Frigiliana datan del Neolítico, hace unos 5.000 años, como lo demuestran los restos encontrados en la Cueva de los Murciélagos. Se cree que el nombre "Frigiliana" tiene un origen romano, posiblemente derivado de Frexinius-ana, que significaría "villa o cortijo de Frexinius". Durante el dominio romano, la zona fue un enclave agrícola, aunque no de gran envergadura.
Sin embargo, fue con la llegada de los musulmanes a la península ibérica en el siglo VIII cuando Frigiliana comenzó a adquirir la fisonomía y la importancia que la caracterizarían durante siglos.
La Esplendorosa Hins-Axarquía Morisca.
Durante el período de Al-Ándalus, Frigiliana, conocida entonces como Ḥisn-Yana (Castillo de Yana), se consolidó como una próspera alquería dentro de la comarca de la Axarquía. Su núcleo urbano, el actual Barrio Mudéjar o Barribarto, es el mejor testimonio de esta época. Sus calles estrechas, sinuosas y empinadas, adornadas con mosaicos de cerámica y flores vibrantes, conservan la esencia de su pasado morisco.
La economía se basaba en la agricultura de regadío, aprovechando las terrazas o bancales construidos en las laderas. Se cultivaban principalmente higos, pasas, aceite de oliva y, sobre todo, la seda, que era de una calidad excepcional y muy apreciada. En lo alto de la colina se erigía un castillo, del cual hoy solo quedan ruinas, que servía como punto de defensa y control del territorio.
La Reconquista y la Rebelión de los Moriscos.
Con el avance de la Reconquista, Frigiliana fue tomada por los Reyes Católicos en 1485, el mismo año que Vélez-Málaga. A pesar de la rendición, a la población morisca (musulmanes convertidos al cristianismo) se le permitió inicialmente conservar sus propiedades y costumbres.
Sin embargo, la creciente presión social, económica y religiosa por parte de los nuevos gobernantes cristianos provocó un gran descontento. Las prohibiciones de usar su lengua, vestimenta y tradiciones culminaron en la Rebelión de los Moriscos (1568-1570). Frigiliana se convirtió en uno de los focos más importantes y sangrientos de esta revuelta en la Axarquía.
El punto álgido fue la Batalla del Peñón de Frigiliana en 1569. Miles de moriscos de toda la comarca se refugiaron en la fortaleza natural del peñón, liderados por Hernando el Darra y Almueden. Tras feroces combates, las tropas cristianas, comandadas por Luis de Requesens, sofocaron la rebelión en una masacre que se cobró miles de vidas. Los supervivientes fueron expulsados definitivamente de la región, y sus tierras, repartidas entre cristianos viejos procedentes del norte de la península. Este trágico evento marcó el fin de la presencia morisca en Frigiliana.
De la Seda al "Oro Líquido" de la Caña.
Tras la expulsión de los moriscos, Frigiliana quedó prácticamente despoblada y su economía, arruinada. La repoblación fue lenta y difícil. En 1640, la familia Manrique de Lara, que había ostentado el señorío de Frigiliana desde finales del siglo XVI, fundó el Palacio de los Condes de Frigiliana, también conocido como "El Ingenio".
Este palacio no solo era la residencia señorial, sino también el centro de una pujante industria azucarera. En su interior se procesaba la caña de azúcar cultivada en los campos circundantes para producir miel de caña. Este producto, a veces llamado "oro líquido", se convirtió en el nuevo motor económico del pueblo. De hecho, el Palacio de los Condes de Frigiliana es hoy la única fábrica de miel de caña en activo de Europa.
Siglos XIX y XX: Declive y Renacimiento Turístico.
El siglo XIX trajo consigo el declive de la industria azucarera debido a la competencia de las Américas. A esto se sumaron las plagas de filoxera que arrasaron los viñedos, otro pilar de la economía local. Frigiliana entró en un período de decadencia económica que se prolongó hasta bien entrado el siglo XX, agravado por la Guerra Civil Española y la dura posguerra.
Fue a partir de la década de 1960, con el auge del turismo en la cercana Costa del Sol, cuando Frigiliana comenzó su renacimiento. Su belleza arquitectónica, su historia fascinante y su entorno natural privilegiado atrajeron a artistas, extranjeros y turistas. El pueblo fue objeto de una cuidadosa restauración, lo que le ha valido numerosos premios y reconocimientos, siendo distinguido como uno de los "Pueblos más Bonitos de España".
Hoy, Frigiliana es un vibrante centro turístico que ha sabido conservar el encanto de su pasado mientras mira hacia el futuro, ofreciendo a sus visitantes una ventana a la rica y a menudo tumultuosa historia de Andalucía.
